viernes, 1 de junio de 2012


Luna negra



Se cayó,
no se como
ni cuando
pero evidentemente
se cayó.

Miro hacia arriba,
busco
con movimientos
rítmicos
de la cabeza...
                   y solo estrellas.

Se cayó,
te digo que se  cayó. 

1 comentario:

  1. Como gran poder de síntesis y elementos visuales muy potentes desde el título; hay en estos versos una densidad no complaciente del yo lírico que se advierte y se distingue, se abstrae y se siente todo en un mismo acto. La oscuridad provoca la caída? o es esta la razón de la oscuridad? En una acción que no le pertenece, se evidencia ese sentimiento de infinito desamparo, primero la mirada, búsqueda que intenta no ser desesperada imponiendo ritmo al movimiento de cabeza que, a pesar de la oscuridad, en un acto de fe y de optimismo encuentra las estrellas. Sólo al final nos damos cuenta que el observador no está solo, pero probablemente sus sueños... difieran de los de su interlocutor. La caída es hondura y movimiento posible, expansión y ascensión, se manifiesta la dinámica, la tensión y la angustia de quien escribe se hace menos evidente o sólo probable para el lector. Hay que proponerse cooperar para disfrutar estos poemas.

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