domingo, 3 de junio de 2012



Pequeño banquete


Sus  caderas y sus nalgas
bien dispuestas
a dibujar en el aire
una obra de colores y formas
interpelan a la búsqueda
del refugio oculto que guardan
                                 por ahora
tan prodigiosamente
para ofrecerse después
como un artista sin límites.
    Voy a morir y renacer en la metáfora


Fatiga


Solo falta que hagas una pausa,
un descanso con tu vida al hombro
donde el aire de los pulmones
se olvide de vos y de los otros.
Acaso solo faltas tú con tu sonrisa,
sin los gritos silenciosos de la rutina
que como lentes oscuros
no nos permite mirar tus ojos.
Dejando pasar el ómnibus
se va el reloj con las agujas
que pinchan sin dolor
minuteros, segunderos, púas.

Solo falta que hagas una pausa
y que yo esté en ella.

Fatiga


Solo falta que hagas una pausa,
un descanso con tu vida al hombro
donde el aire de los pulmones
se olvide de vos y de los otros.
Acaso solo faltas tú con tu sonrisa,
sin los gritos silenciosos de la rutina
que como lentes oscuros
no nos permite mirar tus ojos.
Dejando pasar el ómnibus
se va el reloj con las agujas
que pinchan sin dolor
minuteros, segunderos, púas.

Solo falta que hagas una pausa
y que yo esté en ella.




Ya volverás


Cuando descubro que te fuiste
salgo a buscarte corriendo
mientras aprendo que
las calles de Montevideo
están siempre en subida.

Visitas





En las sombras silenciosas de la noche que me acecha,
cuido mi caminar, mirando hacia más de cuatro puntos.

Filos de memorias pueden herir

                lo más profundo de algunas clandestinidades
                                                                      del corazón.

Los repasos se precipitan en viejas presencias
y ni las más intensas vigilias artificiales pueden
con el intenso olor a herrumbre y humedad.

                             Están ahí
                             reconozco los rostros, no los nombres,
                             presagio que aparecen voces
                                  y manifiestan que no solo 
                             habitan las imágenes del pasado,
                             yo se que están ahí.


Visitas


  
En las sombras silenciosas de la noche que me acecha,
cuido mi caminar, mirando hacia más de cuatro puntos.

Filos de memorias pueden herir

                lo más profundo de algunas clandestinidades
                                                                      del corazón.

Los repasos se precipitan en viejas presencias
y ni las más intensas vigilias artificiales pueden
con el intenso olor a herrumbre y humedad.

                             Están ahí
                             reconozco los rostros, no los nombres,
                             presagio que aparecen voces
                                  y manifiestan que no solo 
                             habitan las imágenes del pasado,
                             yo se que están ahí

Vereda mojada


El olor desolado de las calles 
                                      de mi ciudad,
                                              cuando llueve,
se pega en los recuerdos
nacidos en plazas
y esquinas,
donde siempre habitan gentes
con rostro conocido
                   de pasados comunes
con nombre y apellido.






Una nueva canción con aquellas ideas


Sé que vendrá la lluvia como saliva
que explota desertando de la boca
                       montada en palabras gritadas
con dolores que reconozco y otros que no,
me mojará el rostro como una denuncia
                                                 sin desprecio,
                                                       sin arrepentimiento,
como un grito de guerra que inquiere
                                   sin necesidad de una respuesta.

Sé que vendrá la saliva como una lluvia
con intención de lavar las viejas canciones
                                     con viejas palabras
que estaban cansadas de no decir nada.



 Un olvido más



Se repite en mi memoria                   la imagen
de la muchacha                         despidiéndose
mientras se aleja                         dejando atrás
el desnudo con desayuno en la cama de Hotel

sobre la mesa de luz un papel
con un número de teléfono
                 que luego perdí
perdiendo también el regreso


Trinchera


Tu cuerpo encaramado en su pasado
esconde entre las sábanas el misterio
del calor acumulado en mil batallas
de gemidos verdaderos y mentidos.


Techo improvisado de boliche



Miro al cielo, no hay estrellas
solo un techo decorado
telarañas encorvadas por la tierra
y los ecos de palabras
                   con voces acopladas,
copulando a los oídos
                   que se dejan
                            hacer el amor.






Suicidio desde el piso 12




No te quedan preguntas “inteligentes”
o simplemente ya no hay respuestas
                                      que generen
certidumbres tranquilizantes
                                      desmayo lúcido
lúcido 
    luz
       lucifer
vértigo sin compromiso
carga irresponsable
                  que te sigue
                           te lacera
darse cuenta de...
es como un golpe inesperado
que enfrenta a un vacío sin juicios
y no podes evitarlo
                  horas inmóvil
frente a una ventana abierta
que invita a traspasarla

espera el sol con su calor
son tres metros nada mas
lo que separa al dolor del viento

Es que acaso los sueños
no tienen otra cosa que hacer
que presentarse como sueños.

Un día podrían llegar
como profunda realidad.



Soledad 1


Te pusiste a recoger
los pedacitos de silencios
que llenan la habitación de frío
y conseguiste
armar un
            grito





Ropas de invierno


Déjame que revise entre tus ropas,
se que voy a encontrar un nuevo fuego
que no apagaré con los sudores
las salivas ni los alientos.
Entre tus ropas tu cuerpo,
será por eso que me gusta el invierno
buscar eterno con olores que nos llaman
                                              a encontrar
eternas y sutiles suavidades
donde anidan por momentos
temblores que recojo con mi cuerpo.


             Ráfagas de imágenes



Como resaca quedaron restos de noticias
que te devolvieron cada tanto desbocada
                                                         hacia mí
                       en varias desesperaciones
                                       desapariciones
          con encuentros fugaces
que no intentaron hacerme feliz
                        ni a ti 


Presagio



Anuncio,
pronostico,
preveo que estás huyendo.

Me adelanto,
profetizo,
vaticino que estás partiendo.

Predigo,
presiento,
prometo que voy a llorar.

Pesadillas


Despierta ya sin miedos
que el temblor
         de los sueños que lastiman
explotó en mil pedazos
con la salida del sol.



Pequeño banquete


Sus  caderas y sus nalgas
bien dispuestas
a dibujar en el aire
una obra de colores y formas
interpelan a la búsqueda
del refugio oculto que guardan
                                 por ahora
tan prodigiosamente
para ofrecerse después
como un artista sin límites.

Paredes de dolor

  
Entre las paredes de la pensión
con color amarillo a silencio viejo
y entre el olor a kerosén
y a orina de resaca,
se duerme lentamente
el pedacito de vida que le queda.


Otro barrio



Saliste a recorrer barrios que no te dicen nada
que no tienen recuerdos para ofrecerte
                                                       en que te encuentres
siendo niño con en el fútbol y las rodillas rotas
siendo adolescente con un beso robado sin resistencia.

Saliste a recorrer barrios que no duelan en la espalda
que las piernas no puedan recorrer con memoria
en donde las imágenes no mencionen un anécdota
ni las voces te persigan con sus rostros deformados.

Saliste a respirar sin tener que juntar retazos
de ausencias, retiradas, y borracheras
rompiendo los espejos y los discos de pasta o vinilo.

Sólo cuando empezó a llover
el agua y el frío de la noche te hizo volver
a la pieza de 68 años y al vino tinto.


Octubre


En aquella oscura confusión de octubre, apareciste
tan sensiblemente inocente para mí... hasta atormentarme!
yo no puedo con el resto;
yo no puedo ni siquiera con eso,
no debiste florecer agradable, no debiste.

En aquella enigmática penumbra gemiste al conocerme
inescrutable y opresor, doliente y abatido.
yo no puedo con el resto;
yo no puedo ni siquiera con eso,
yo no entiendo por qué anduve abatido... tan dolorido...!

Sólo en esa sombra de octubre blando,
guardé a tus ojos  de mujer, toda
la dimensión del Creador... y te fui dulce!

Fue además en  una tarde de octubre
cuando dispersé en tus fuegos, a partir de un coche,
los charcos de esta oscuridad de diciembre.




                                                     Por Cesar Vallejo
                                                     Edgardo Ramos




        No quiero dormir
  

Como te pienso
te presiento
te siento.

        Al final del día donde
        los silencios tienen rostros
        que reconozco o creo
        mis muertes te reclaman
                     para ser mejores
        me duermo
        y algo quedó en los papeles
        sobre la mesa debajo de la botella



Mujer devuelta a la noche



Radiante dama
mujer desenvuelta
devuelta mejor.
Aquella húmeda
mujer robada a la noche
me hiciste mejor.

Mujer profetizada
que se disipa,
sin poder recordar sus formas
me hiciste mejor.



Mostrador


                                                               Que estaño ni que ocho cuartos
                                                               Mármol a veces
                                                               Cármica jamás

      He hecho un intensivo estudio lindante a una verdadera investigación, sobre las diferentes formas en que se presenta al público consumidor: el mostrador. Me refiero exclusivamente al de los boliches, he dejado de lado, con toda intencionalidad, a otros mostradores como por ejemplo los de almacenes. Los de almacenes a secas, por que todavía (agradezco a quien corresponda) tenemos en las diferentes ciudades, capital e interior, los establecimientos con la doble condición.
      La pesquisa no se refiere exclusivamente a la parte formal, ni siquiera únicamente al hecho constructivo, ni de materiales, color o emplazamientos. Teniendo muy en cuenta todo lo anterior referido, me he detenido sin remordimientos; en la funcionalidad. La altura, el ancho, la temperatura relacionada directamente al material, la humedad ligada a la asiduidad de la presencia de la rejilla; hace a la función del mueble en cuestión.
      En la altura se encuentra la primera arbitrariedad en la elección que hace el artesano, el diseñador, o el dueño. Por ejemplo la altura estándar. Todos sabemos que la altura promedio del hombre (por qué dejo de lado aquí a las mujeres es comentario de otro capítulo) cambia según las regiones, las razas y la creatividad genética. No me gusta lo de la altura promedio; en realidad rechazo todo lo que esté relacionado con los promedios. En pocas palabras en cuanto a la talla, hay mostradores cómodos para mi cuerpo, especialmente brazo y columna.
     El ancho es el segundo capricho o manía del propietario. Está relacionado con las posibles diferentes distancias a establecer entre servidor y parroquiano o un potencial cliente. Dejo de lado a los amigos, que podemos llegar a ver, en ocasiones, del otro lado del mostrador rompiendo todos los apartamientos establecidos artificialmente. También interviene el tamaño del local donde se encuentra el bar. Nótese aquí la diferenciación que hace el autor, entre el lugar arquitectónico y el espacio contenido que alberga la colectividad.
      Las diferentes temperaturas están íntimamente relacionadas al material de la tapa del mostrador. Aquí encontramos toda una serie o cadena de combinaciones de heterogéneos materiales en las tapas y en el resto del mueble que nos ocupa. Por más información dirigirse al capítulo referido a los materiales de construcción de un mostrador.
      La limpieza es un capítulo aparte (como todos los capítulos). En realidad debí comenzar diciendo:
      La limpieza del mostrador es un apartado o sección de fundamental interés para pocos concurrentes.


Montevideando 3



Entro al humo
que tiene como continente
                                     un boliche lento
                                                           sucio.
Un espejo incapaz de reflejar
             ni siquiera
las ideas que nacen se desarrollan y mueren
en el tiempo que dura una copa *.

Los rincones
             (donde quedan guardadas
         dos guiñadas y tres o cuatro sonrisas)
son testigos de los cuentos y los sueños con baba
                                              el codo bien apoyado
                                                  y la cabeza que no se queda quieta.


* Copa = contenido de un vaso

Marcha


Como lastima tu sombra
me enfrenta me insulta,
su falta provoca, irrita.
Tu sombra delante
llamaba, reunía
y exigía.
Como lastima la falta de tu sombra.



Malvín en invierno


No importa si es mañana de neblina y Agosto,
                     Malvín
se viste de domingo y tambores de colores
cercando el frío con baile y candombe.
             Los muros y baldosas
             dejan paso a la calle
             que recorre la gente
             llenándose el cuerpo
             con calor de mediodía
             y melodía en la piel.

viernes, 1 de junio de 2012


    Voy a morir y renacer en la metáfora 


Luna negra



Se cayó,
no se como
ni cuando
pero evidentemente
se cayó.

Miro hacia arriba,
busco
con movimientos
rítmicos
de la cabeza...
                   y solo estrellas.

Se cayó,
te digo que se  cayó. 

Todo fue un cuento
un mal relato
de un mediocre experto
                   profesional de la mentira
que no puede dejar de llorar solo por él.


Amoniaco en las noches de ésta ciudad renga
algunos dueños de ausencias constatadas
dejan amarillas huellas que no llegan a destino.
Orina en los árboles, en los muros, en las puertas
                                                      y en el pantalón,
tela manchada mientras la noche se hace mañana.



Si por alguna razón
el dolor aprieta hasta la inmovilidad
sacudiendo los últimos trazos
                                       de sentidos
                    conformes y dispuestos

si la realidad interfiere
en los laberintos como intento de salvación
cerrando los ojos a un mundo
                                      desnudo
                                             de sensualidad

me dispongo a otro
sentado cómodamente en el sofá
y prendo por fin el televisor

Fotos blanco y negro




Estaba su nombre junto al de otros
estaban sus fotos
están
estarán todos
estamos nosotros.

Flotaban recuerdos
resistiendo gritos,
voces, susurros
miradas
y ellas
y ellos.

                                                   Ciudad borrosa, barrosa
                                                   con nudos y sirenas
                                                   siniestros túneles en llamas.

Los repasos no se alejan
los pasos sí
sin atajos;
son claro
travesías compartidas,
travesuras merecidas.

Flotaban recuerdos
resistiendo gritos,
voces, susurros
miradas
y ellas
y ellos.

Fatiga


Solo falta que hagas una pausa,
un descanso con tu vida al hombro
donde el aire de los pulmones
se olviden de vos y de los otros.
Acaso solo faltas tú con tu sonrisa,
sin los gritos silenciosos de la rutina
que como lentes oscuros
no nos permite mirar tus ojos.
Dejando pasar el ómnibus
se va el reloj con las agujas
que pinchan sin dolor
minuteros, segunderos, púas.

Solo falta que hagas una pausa
y que yo esté en ella.




“Nostalgia era la de antes”




Exagerando


Si todo terminó
porque insistís
en los recuerdos,
              los más lejanos

Si no queda un hoy
porque recurrís
en el ayer
              al abrazo de rodillas.

                       Se que
                       me frecuenta
                       persiguiendo
                       lo mucho de tanto
                                      exagerando el encanto,
                                      embrujo dominado
                                      por lo que no fue.


Estoy empezando a dejar de creer en la calle
mejor dicho en determinada gente de la calle
estoy llegando tarde al descreimiento
amarrado como culpa a la amistad
me hace llegar tarde al descreimiento
pero siento que lo están logrando.

       Esperanza de qué


Si sigue doliendo la estupidez
             si duele la duda tonta
mediocre invierno
             de ideas frías
sin sentido
  sin sentimientos
    sin sensaciones
si sigue doliendo
        hay una esperanza

Espejo 1



No se llevaba bien con el espejo
era cuestión de piel
                   o
una complicación de química ,
de química entre ellos,
el hecho era que no se llevaba bien
con el espejo.
Duros momentos fríos debe ser
no poderse ver ni en una imagen plana
donde tu oreja derecha
                 se ve
a la izquierda de tu cabeza reflejada.


Es tarde



El miedo deja paso a la decepción
para que haga su trabajo,
calidoscopio sin colores ni espejos
se lamenta por no tener pasos
                       ya no hay pasos
no camina
nadie pide perdón
nadie quiere perdón
me molesta que perdonen
lo siento no te creo.

           voy a suicidarte
           ya me asesiné