lunes, 28 de mayo de 2012



Lunar izquierdo



Detrás de los kilómetros
está el lunar
ése lunar
tu lunar
como una luna
como un faro
que orienta la mano
pasando por tu pecho izquierdo
a cuatro o cinco centímetros
de la cúspide de un placer
que me guía
y obliga a retornar.


Locos sin tiempo


Todo el tiempo para los locos,
               gritaban,
todo el tiempo para los locos,
     gritaban nuevamente.

Miré la decisión con envidia,
magia insomne
de las calles en la noche.

Todo el tiempo para...
se los tragó la Luna
y envejecieron
sin pausa.


Llamada vital


Tengo que llamar
es importante
crucial
no me puedo olvidar
se hace tarde
cada vez más tarde
creo que ya no recuerdo
con quién tenía que hablar
igual tengo que llamar
donde está el teléfono
cuál es el número
no me puedo olvidar
se que va a dar ocupado.

Le espera el infierno

  
Su pagana interpretación de un mundo sin profetas
lo llevo a recorrer imágenes de extraño gozo y regocijo,
como imaginar a la madre Teresa sacándose la bombachita


La Luna


Ese espejo circular del cielo saqueó
ensueños e ilusiones,
trayendo templadas amistades,
matando desprecios.

Se distrajo la campera y acorraló mi mesura.
Alimenta una infiel angustia
ahí donde las agujas del reloj
me atacan, me hieren.
amenazando las alarmas como espadas.

Intuición astuta ataca la prolongación
de antiguos intervalos.
Ronda los socorros y hasta las abstracciones
ya no puedo quedarme,
ya no quiero quedarme.

Precisa mi voz
sometiéndola al silencio.


He firmado donando mis órganos

Cuando muera pueden llevárselos todos
racionarlos como objetos que quedaron en la casa
después de una partida sin repatriación.

estoy pensando que para ahorrar
ese desagradable momento de cortes apurados
se los pueden ir llevando de a uno
según la necesidad
desde ahora
ya mismo
sin demora.

por ejemplo los ojos todavía están bien
el hígado no lo recomiendo
el riñón derecho tiene una piedra preciosa de regalo
el izquierdo es más grande
los venéreos estoy convencido que no los van a querer.
en fin
vengan por ellos
hay una feria de órganos en casa
no los necesito.


Firmando renuncias



Cuando los huesos se quebraron
dejando caer el resto del cuerpo
cuando el bastón torpe se arqueó
                             y no lo acompañó
las flores para él tuvieron otro olor
                                  otro lugar 
no lo esperaron jardines
la tierra no fue para cultivar

mientras se negó a la extinción
                           los ojos brillaron
reflejando su futura ausencia
                           anunciando
una renuncia irrevocable
                           sin marcha atrás